El ímpetu de modernizar los supermercados se encuentra bajo presión aún mayor después del acuerdo de Amazon.com Inc. de comprar Whole Foods Market Inc. por US$13.700 millones la semana pasada. El acuerdo crea un minorista híbrido —con ofertas de tienda física y en línea— que podría servir a los clientes de manera más eficiente que las tiendas tradicionales.
"Los supermercados que están centrados en el cliente van a ganar", dijo Shannon Warner, vicepresidenta de la sección de productos de consumo y comercio minorista de Capgemini Consulting en Norteamérica. Eso significa "aprovechar todos los datos que tienen sobre el cliente para personalizar las experiencias y hacerlas más relevantes".
Las tiendas físicas no desaparecerán: la entrega de alimentos a las casas de los clientes sigue siendo un proceso costoso, especialmente para productos agrícolas y otros artículos frescos, pero las tiendas físicas de mañana tendrán que conocer muy bien a sus clientes. Y los competidores más débiles caerán en el camino o bien serán adquiridos por rivales mayores.