viernes, 23 de junio de 2017

lo que más frustra a los consumidores y que Amazon podría solucionar 2017

Lo que probablemente no verá es una existencia aleatoria de alimentos y una larga fila en las cajas. Viajes de compras que consumen mucho tiempo y un engorroso proceso de pago son algunos de los principales retos que las tiendas de comestibles tienen que abordar en los próximos años, y hay mucho en juego. Los servicios de entrega en línea y las cadenas de grandes descuentos amenazan con deponer a los supermercados del podio que han ocupado en el segmento alimentario por tanto tiempo.

El ímpetu de modernizar los supermercados se encuentra bajo presión aún mayor después del acuerdo de Amazon.com Inc. de comprar Whole Foods Market Inc. por US$13.700 millones la semana pasada. El acuerdo crea un minorista híbrido —con ofertas de tienda física y en línea— que podría servir a los clientes de manera más eficiente que las tiendas tradicionales.

"Los supermercados que están centrados en el cliente van a ganar", dijo Shannon Warner, vicepresidenta de la sección de productos de consumo y comercio minorista de Capgemini Consulting en Norteamérica. Eso significa "aprovechar todos los datos que tienen sobre el cliente para personalizar las experiencias y hacerlas más relevantes".

Las tiendas físicas no desaparecerán: la entrega de alimentos a las casas de los clientes sigue siendo un proceso costoso, especialmente para productos agrícolas y otros artículos frescos, pero las tiendas físicas de mañana tendrán que conocer muy bien a sus clientes. Y los competidores más débiles caerán en el camino o bien serán adquiridos por rivales mayores.